LA MEDIDA DE LAS COSAS

 

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OBJETOS DE TAMAÑO DE CUERPO (extractos)

 

La altura humana implica un grupo de medidas que van desde la menor femenina de 150 cm, hasta la mayor masculina de 185 cm. Estas medidas surgen de los estudios antropométricos realizados sobre una población perteneciente a nuestra cultura occidental. Si consideramos el conjunto de la especie humana abarcaríamos entonces unas medidas mucho más amplias. Existen casos puntuales de individuos más bajos y más altos que los mencionados, pero normalmente obedecen a una disfunción de su organismo y no es indicador general de la especie.

 

Si en lugar de considerar el cuerpo humano estático lo consideramos en movimiento habrá que utilizar las medidas de alcance. Esta distancia es especialmente simbólica ya que implica  una  esfera que engloba todo lo que aún guarda relación con lo humano.

 

Se trata, en definitiva, del famoso Hombre de Vitrubio, dibujado por Leonardo da Vinci en una burbuja que señala lo abarcable por el cuerpo. Ha quedado en la memoria colectiva como icono de lo humano.

Así pues, el tamaño de cuerpo quedará definido en su límite superior por una medida máxima de unos 230 cm, que corresponde tanto a la altura de algunos hombres extraordinariamente altos como a la burbuja del cuerpo en extensión del percentil 95º, (…)

 

 

TAMAÑO DE CUERPO Y PERCEPCIÓN

Si tenemos en cuenta que la calidad de visión tridimensional se caracteriza por una  fiabilidad decreciente a partir de los 200 cm, deduciremos que, en las distancias comprendidas en este tamaño de cuerpo, la observación visual empieza a ser deficiente. Tanto la acomodación como la convergencia ocular, muy eficaces en distancias cortas, se vuelven imprecisas y relativamente fiables a partir de los 300 cm: los ojos siguen trayectorias paralelas, la curvatura del cristalino no varía y, por tanto, su información tridimensional es ya poco fiable.

 

Para poder contemplar entera una pieza de estas medidas debemos  alejarnos bastante de ella, lo que conlleva una distancia de unos cinco metros,  provocando de esta manera un tipo de relación lejana.

Al observar una persona, a pesar de ver completa su figura, se pierden los detalles más finos de los ojos. Por tanto, no percibimos elementos esenciales para la relación humana como son los matices expresivos del rostro. (...)

 

TAMAÑO DE CUERPO Y ESPACIO

Edward T. Hall, padre de la Proxémica (estudio del uso y percepción del espacio en cuanto a sociabilidad o intimidad personal) analiza y busca cualidades diferenciales entre los diversos grupos de espacios que dejamos al relacionarnos con las personas. Para él esos cinco metros sería una Distancia Pública, propia para ser utilizada con personajes públicos, conferenciantes y otras figuras con las que tenemos muy poca interrelación personal. En ella no se implica la participación y actuamos respecto al otro forzando la voz.

En este tamaño también nos interesa la Distancia Personal, que se relaciona con el concepto territorial de distancia individual o espacio personal o burbuja espacial. Se puede definir como una envoltura que rodea completamente el cuerpo y marca la frontera entre el espacio personal “interno” y el espacio extrapersonal, que está “fuera” de nosotros. Se trata de una especie de barrera variable y puede considerarse como una extensión del cuerpo. A modo de envoltura imaginaria, modifica nuestra percepción de los estímulos, unas veces intensificándo y otras anulando sus efectos psicológicos. (...)

La medida de esta burbuja espacial es variable según las personas y las circunstancias. (...)

 

K. C. Bloomer y C. W. Moore decían que utilizamos nuestro propio cuerpo humano  para medir y ordenar el mundo. Por ello, la posición vertical, de pie, lograda duramente tanto a nivel de especie como individual, se connota de manera positiva con la idea de victoria. Simbólicamente el eje vertical, remite a la idea de eslabón que conecta el mundo celestial y el submundo, lo que está encima y lo que está debajo. (...)

Mucho se ha dicho sobre las direcciones de nuestro cuerpo y de nuestra  mirada, tanto la ascendente como la descendente. Así, tanto autores como K.C. Bloomer y C. W. Moore, o R.  Arnheim, o G. Durant, valoran las direcciones ascendentes como heroicas y sobrehumanas, mientras que las descendentes se suelen asociar a la gravedad, al peso y a la materia,  tal y como veíamos en el tamaño de mano.

En cambio, hay pocos comentarios directamente relacionados con la  mirada frontal. No obstante, se puede asociar a las coordenadas psicofísicas que determinan el plano horizontal y cuyos significados serían: igualdad, comunicación, interacción social, no-subordinación, libertad de movimiento, facilidad de progreso, etc.

 

el tamaño de cuerpo se identifica

con el ser humano y con una  mirada frontal

 connotando todo aquello terrenal,

sin jerarquías e igualdad

 

 

TAMAÑO DE CUERPO Y DISEÑO INDUSTRIAL

El primer objeto de este tamaño de cuerpo que vamos a analizar es la humilde fregona o lavasuelos, tanto por su mínima envergadura y volumen, como por su obvia vinculación con el ser humano. A pesar de que la paternidad de este diseño sea aún objeto de discusión y litigio, se suele atribuir su creación al español Manuel Jalón Corominas, en 1956. Significó un gran avance en la comodidad de la limpieza y contribuyó eficazmente a la liberación de la mujer.

Para llegar a esta forma y tamaño, Jalón se inspiró en unos trabajadores  que estaban limpiando el aceite de los hangares (...) con unos cepillos de palo largo. Su aportación fue llevar este concepto de limpiar de pie al ámbito domestico,  dignificando así un trabajo que, por humilde, ni las amas de casa hacían delante de sus maridos: arrodillarse para fregar

La implantación inicial de esta nueva tipología de objeto no estuvo, ni mucho menos, exenta de dificultades. La inercia del mercado potencial se resistía a cambiar la imagen vetusta y denigrante de la mujer arrodillada lavando el suelo. (...)

 

fregar de pié implica

una mayor dignidad en el trabajo

que la posición de rodillas

 

Así pues el diseño de la fregona no sólo consiguió levantar a las mujeres del suelo, sino que también abrió las puertas a que este menester fuera practicado por los dos sexos. ¡¡¡ Como por casualidad, esto ocurrió cuando la posición física dejó de ser considerada denigrante !!!.

 

 

 

TAMAÑO DE CUERPO Y ESCULTURA

El “de tú a tú” es la relación que establecemos con Supermaket Lady, ya que parece un personaje totalmente real.

Sus figuras hiperrealistas de tamaño de cuerpo de Duane Hanson parecen a primera vista extraños objetos-trampa, a medio camino entre la broma y la escultura.

Hanson utilizaba sus peculiares figuras para hacer una áspera crítica  de la sociedad que había producido tales individuos, mostrándolos en su soledad, aislamiento y desesperación. Son poco atractivos, ordinarios y anónimos.

Pero Hanson convierte estos “perdedores” de la sociedad de consumo en protagonistas de sus esculturas, mostrando su frustración, cansancio y desilusión.

Sus figuras anodinas pasarían desapercibidas, “transparentes”, invisibles en el flujo cotidiano, perfectamente mimetizadas en sus ambientes ordinarios. Al crearlas de nuestro tamaño y con tanto detalle, Hanson nos obliga a sacarlas del anonimato y a fijarnos en ellas. Nos impulsa a interesarnos por estos personajes como pocas veces sucede en la realidad. (...)

 

Es altamente significativo y coherente con la voluntad expresiva de Hanson que no estemos ante figuras de 190 cm de altura o más. Esta “vulgar” compradora de supermercado solamente alcanza unos “vulgares” 166 cm de altura. Y así, únicamente por su tamaño, podemos ver de manera bastante clara que no es una buena candidata a encarnar cualidades divinas como ocurría con los más de 190 cm de algunos héroes griegos.

 

las esculturas de personajes “vulgares”

tienen tamaños “vulgares” mientras que los héroes

se acercan al tamaño superior de los dioses

 

 

TAMAÑO DE CUERPO Y JOYERÍA

En condiciones normales, la tendencia de la selección natural es a privilegiar lo grande. En nuestra cultura, la multitud de referencias y chistes sobre las cualidades de lo grande y lo pequeño, muestran que este tema no nos es indiferente, ni muchísimo menos.

Las medidas y el tamaño de nuestro propio cuerpo y sus atributos nos han preocupado y acompañado desde las épocas más remotas hasta hoy.

La antropología nos proporciona un amplio abanico de piezas tribales que sirven para aumentar el tamaño, ampliando el volumen y el contorno del ser humano.

En el ámbito de los animales las posturas de “despliegue” presentan en una gran variedad: aumento de los contornos del cuerpo, ostentación de un vistoso plumaje, despliegue de colores llamativos en algunas partes del cuerpo o, también, cambios en la cadencia del caminar similares a una danza. Todos estos mecanismos tienen una finalidad práctica muy clara: llamar la atención de la pareja y asustar e intimidar al contrincante por medio del aumento de tamaño. (...)

Multitud de ejemplos de nuestra indumentaria actual y de otras épocas corresponden, en el fondo, a este concepto de ampliación: yelmos con plumas, crinolinas, hombreras militares, gorras, sombreros de copa, tocados de plumas exóticas, por no hablar de los penachos de plumas de algunas tribus indias.

La función ritual de las objetos anteriormente mencionadas de  indumentaria y adorno se funde y mezcla con la idea de belleza en distintas culturas.

La obsesión en ciertos sectores de nuestra sociedad actual por el desarrollo de la musculatura parece provenir del mismo origen. (...)

 

la actitud de “despliegue” implica

aumentar el volumen corporal para intimidar al contrincante,

 atraer a la hembra y proviene del mundo animal

 

Wendy Ramshaw, muy interesada en los años 80’ y 90’ por este tipo de objetos rituales, indagó sus formas enlazando, con mucho éxito, aspectos de la cultura punk con reminiscencias de objetos tribales. En Paradise Helmet, de 1985, observamos la recuperación de parte de estos conceptos de “despliegue” en una pieza moderna, que consigue aumentar unos 20 cm la altura del portador, alcanzando, de esta manera, una estatura heroica. (...)

 

 

TAMAÑO DE CUERPO Y ESCULTURA HORIZONTAL

Hasta ahora hemos visto como las esculturas de este tamaño de cuerpo van incrementando su implicación en el espacio, tanto las piezas tótem-alter ego, como las tipologías de objeto.

Pero nos falta, todavía, una última tipología dimensional. Es de la mano de A. Caro, cuando las esculturas de tamaño de cuerpo empiezan a desplegarse sobre el plano horizontal. Sus investigaciones lo llevaron a rechazar la verticalidad habitual en toda la escultura anterior (el alter ego humano) buscando nuevas alternativas.

Y así abrió en la historia del arte contemporáneo un nuevo universo de relaciones corporales y de referentes, siempre en oposición y rechazo hacia la idea de figura y objeto. Para este artista la escala, el tamaño y todas las pautas corporales y perceptivas son tan importantes que entran a formar parte de la estrategia creativa que desarrolla para cada pieza. (...)

En Sun Feast el tamaño de cuerpo invita al espectador a estar activo, de pie, a caminar y a recorrer las esculturas que no tienen un único punto de vista. Su forma no permite anticipar lo que va a presentarse desde otro ángulo. Cada pieza va marcando algún tipo de ritmo y compás que se desarrolla en el espacio según sean los incidentes formales y compositivos que se van ofreciendo en el recorrido.

Parece claro, por tanto, que el tamaño de cuerpo sea el más indicado para implicar al espectador en un tú a tú que no es una confrontación, sino una especie de invitación a bailar siguiendo el ritmo y la música, como nos ofrece Caro. (...)

 

 el despliegue  horizontal del tamaño de cuerpo

obliga a estar de pie,

a caminar y recorrer la escultura

ya que esta  no ofrece un punto de vista único

 

A partir de estas medidas las piezas pueden dominarnos en cuanto a peso y envergadura y en su máxima dimensión pueden hacer posible una nueva relación corporal: cobijarnos en su interior.

En el tamaño corporal desaparecen los estados de ensoñación y los significados más íntimos y personales vistos en capítulos anteriores para entrar en la problemática del propio ser humano y todas sus connotaciones.