LA MEDIDA DE LAS COSAS

 

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OBJETOS DE TAMAÑO DE DEDO (extractos)

 

Qué significa “un objeto diminuto”? Qué carácter tienen los objetos más pequeños?

 

Las piezas más pequeñas existentes con una fuerte capacidad comunicativa y expresiva, (...), tienen un tamaño que oscila entre los 3-4 cm.  Un buen ejemplo lo tenemos en el móvil Minuscule de Calder 2, con 3 cm de altura o Dos figuritas, de Giacometti, con 3,8 cm. No es casualidad que ambas piezas coincidan en un mismo rango de tamaño, el del dedo humano.

 

Este es el primer grupo de medidas que tiene una clara personalidad y entidad propia dentro de la vasta escala de los objetos fabricados por el ser humano. Los objetos de tamaño del dedo abarcarían desde unos 2,5 cm (el grosor de una pulgada, inch inglesa) hasta un tamaño entre 7,5 y 10 cm,  que es la longitud máxima del dedo humano.

 

Lo primero que notamos en piezas tan pequeñas es el deseo de acercarnos más a ellas para poderlas examinar eficazmente. Deseo habitualmente imposible de satisfacer debido a las distancias de seguridad establecidas por museos y galerías.

 

 

 

TAMAÑO DE DEDO Y PERCEPCIÓN

La causa física de este impulso es que la acomodación visual, que nos permite enfocar gradualmente lo que tenemos a nuestro alrededor, deja de actuar al llegar al punto en que no se pueden contraer más los músculos ni curvar más el cristalino. (...)

¿Pero qué implican, en realidad, todos estos datos objetivos y científicos? Significan que, para no forzar ni cansar excesivamente nuestra vista, cuando miramos estos objetos los vemos con una gran cantidad de fondo. Podemos ver los detalles porque nuestra agudeza visual es excelente en la zona de la fóvea,  pero no podemos ensimismarnos en la contemplación de la obra. Esto es debido a que la gran cantidad de elementos del entorno que se incluyen en una mirada tan distante distorsiona e influye en el análisis exclusivo del objeto.

 

Por tanto, este tipo de elementos siempre se verán en condiciones de gran lejanía visual, con mucho fondo a su alrededor. La cualidad de mirada lejana será más intensa cuanta más pequeña sea la pieza, ya que cada vez habrán más dificultades de acomodación visual.

 

el tamaño dedo implica la  percepción

de una figura con gran

cantidad de fondo

 

TAMAÑO DE DEDO Y ESCULTURA

Estas características visuales y de distancia del tamaño minúsculo las utiliza muy bien Giacometti para conseguir una gran carga expresiva en algunas de sus esculturas. Utilizará esta lejanía visual para transmitirnos la idea de lejanía existencial, de imposibilidad de conseguir el contacto humano; sus figuras siempre estarán más allá de nosotros, en un espacio remoto que parece inalcanzable....

Este tamaño tan diminuto, tamaño de dedo, le permite a Giacometti situar estas ínfimas figuras en un espacio muy lejano, brindándonos a los espectadores la sensación de que las viéramos a una gran distancia. Al mismo tiempo presentan una silueta perfectamente visible en su totalidad, como si estuvieran totalmente desprotegidas, sin ocultar nada a nuestra inspección.

 

en Giacometti

el tamaño de dedo produce

la sensación de algo muy lejano

e inalcanzable

 

Alargadas, separadas entre sí, y soldadas a sus grandes bases, sus figuras parecen el prototipo del ser humano; hombre y mujer solos, apenas de pié, a penas sobreviviendo erectos y aislados como minúsculos tótems. O quizás como víctimas propiciatorias e indefensas, a merced de ser devoradas por el tiempo o por el vacío que las rodea.

 

Da la impresión de que el destino, la vida y el tiempo vayan a devorar a estos sacrificios humanos. Son conceptos que Giacometti resuelve formalmente a través del gran vacío que envuelve a las figuras. Es un vacío que se vuelve opresor y que es otra consecuencia de la mirada lejana provocada por estas ínfimas medidas (...)

TAMAÑO DE DEDO Y JOYERÍA

El tamaño de dedo define también a otro tipo de objeto: las joyas.

Al ser una muestra de expresividad que ha acompañado a hombres y mujeres desde épocas remotas, prácticamente es tan antigua como la propia humanidad. Sus connotaciones y cargas simbólicas y rituales son enormes.

Sean clásicas, de épocas pasadas o contemporáneas, la joya continúa siendo un elemento diferenciador, de individualización y que, junto a la elección de la ropa, expresa la personalidad del portador. Una espectacular baza de la llamada Nueva Joyería Contemporánea surgida en los años ochenta, es el replanteamiento de la ubicación de la pieza sobre el cuerpo, que ahora explorará de manera creativa, nuevos territorios, buscando una complicidad mayor en  la relación objeto-cuerpo.

Así lo vemos en este anillo de Jacomin Van Der  Donk, que, con sus 7 cm de tamaño, se adapta perfectamente al hueco interior de la mano y en el que las cualidades táctiles de textura, peso, movimiento y también sonido quedan restringidas únicamente al tacto del que lleva el anillo.

Este planteamiento conceptual es sumamente apropiado al reivindicar propiedades hápticas o táctiles para esta zona del cuerpo, donde la palma de la mano y las yemas de los dedos se nos presentan como los grandes protagonistas de este campo de la percepción ...

 

 los objetos pequeños que se llevan

 sobre el cuerpo tienen

un fuerte carácter

 personal y de identificación

 

Estos fenómenos se basan en lo que J. G. Frazer, en su interesante investigación sobre los orígenes de la magia y la religión, llamaba “magia simpatética contaminante” o contagiosa y que parte de la idea de que las cosas y personas que una vez estuvieron en contacto, aún actúan recíprocamente a distancia, a pesar de haber cortado posteriormente todo contacto físico. De esta manera, en esta relación simpatética entre dos elementos, lo que se haga  sobre uno de ellos producirá efectos parecidos sobre el otro. (...)

 

TAMAÑO DE DEDO Y DISEÑO INDUSTRIAL

Si cambiamos de ámbito y nos acercamos al mundo industrial, también encontramos objetos muy interesantes del tamaño de dedo.  Por ejemplo los famosos muñecos clicks, objetos muy coherentes en su relación función-tamaño.

En 1971, la fábrica alemana de juguetes y objetos de plástico Geobra-Brandstäter estaba inmersa en plena crisis del petróleo. Su ingeniero jefe de desarrollo Hans Beck recibió el encargo de reducir el tamaño de los productos para economizar y salvar la empresa.

Su solución fueron los Clicks, que con una altura de 7,5 cm, cumplieron ampliamente las expectativas y los objetivos previstos: un diseño de fabricación económica, un juguete versátil y muy cercano al niño. Así, en este caso, la utilización coherente y sabia del tamaño ínfimo permitió un éxito tanto de diseño como económico, salvando a la empresa de la crisis.

Su éxito vendría dado por esta capacidad imaginativa y proyectiva, avivada por el infinito número de accesorios que permiten adaptarlo a múltiples oficios y actividades.

Pero también buena parte de su éxito viene de su pequeño tamaño que permite manipularlo no ya con la mano, sino con los dedos, siendo cómo una réplica de éstos.

 

La fascinación de todos estos muñecos se produce no ya solamente por la figurilla en sí, aislada, sino también por la posibilidad de construir  todo un universo miniaturizado en el que los accesorios permiten reproducir prácticamente cualquier ambiente, sea cotidiano, de ficción o de épocas pasadas o remotas. (...)

 

TAMAÑO DE DEDO Y MÍNIMOS

¿Hay una frontera?. Intuimos que hay un tamaño mínimo, un umbral de medidas, a partir del cual nuestros dedos ya son demasiado torpes como para manejar al objeto. (...)

En esta zona de medidas, si bien estamos en condiciones de percibir bastante bien el objeto, hay que poner especial cuidado en su manipulación. Como anteriormente hemos comentado, la motricidad fina y la precisión intervienen incluso en su simple utilización y, obviamente, se requiere un excelente nivel técnico para la fabricación de estos tipos de piezas.

 

 lo muy pequeño implica un esfuerzo

mínimo de movilidad

pero un esfuerzo máximo de precisión

 

Es en este límite inferior de tamaño que podemos ver a simple vista,  cuando aparecen ya récords Guinness concedidos a lo muy pequeño. Es este un hecho realmente curioso ya que principalmente premian lo muy grande (desde seres vivos a los objetos más absurdos en su dimensión máxima).

Comprobamos así la desaparición del desprecio habitual hacia lo pequeño, que ahora se convierte en admiración y respeto por llegar al límite de la habilidad humana. Así ocurre con algunos récords, como el osito de resina más pequeño (1,00 mm), o la navaja (4,5 mm) y la tijera más pequeñas (3,12 mm), récords ostentado por la misma persona, R. C. Dhiman, ingeniero eléctrico, en la India en 1998. (...)

 

TAMAÑO DE DEDO Y ERGONOMÍA

Los estudios ergonómicos que analizan el tamaño apropiado para manipular objetos muy pequeños establecen un umbral de tamaño mínimo. Así se aconseja una magnitud de alrededor de 12,6 mm, siendo el mínimo diámetro recomendado el de 6,3 mm, aplicable a aquellas manipulaciones bastante simples de botones e interruptores en los que la acción a realizar sobre ellos sea el empuje. A pesar de los avances de la miniaturización, estas medidas coinciden totalmente con las de los móviles actuales que, como el clásico Nokia 2630, presentan teclas de entre 12 y 14 mm de ancho por unos 7 mm de altura.

La utilización de medidas menores que éstas pueden producir errores importantes, evitables o subsanables con la utilización de instrumentos especiales que amplíen o bien la percepción o bien la manipulación, o ambas.

Las dificultades tanto motoras como de agudeza visual que se presentan con la edad han animado a algunas empresas y diseñadores a buscar otras soluciones formales que no se basen en el umbral mínimo de nuestras capacidades (...)